Historia Natural del Sapo Concho en Quebradillas

(scroll down for an English translation)

27 de octubre de 2003
Por Ernesto Estremera

La Historia Natural del Sapo Concho en Quebradillas comienza en el año 1974 cuando se descubre la especie en el barrio Cocos de nuestro municipio. Dicha especie no había sido descubierta en Puerto Rico desde el año 1966 cuando el Dr. Julio García Díaz la encuentra en el Barrio Cotto del municipio de Isabela.

Tan pronto fue descubierta en Quebradillas (1974) me dediqué con mis estudiantes y especialistas en el estudio de los anfibios a visitar los lugares donde fue descubierta la especie. Se encontraron decenas de especímenes que fueron llevados a diferentes centros de estudio tales como: Colegio de Mayagüez, Zoológico de Mayagüez, Cayey y la Estación experimental de Isabela.

La noticia de este descubrimiento trajo a Quebradillas numerosos científicos entre ellos al Sr. Bob Johnson cuyo interés era el llevar la especie a Canadá (Zoológico de Toronto) para reproducirla en sus facilidades y luego introducir la misma a su hábitat natural nuevamente.

Todos mis estudiantes y compañeros maestros nos sentimos muy felices porque nuestro sapo concho pronto aumentaría su población en nuestro pueblo y podríamos estudiar la especie en su estado natural. La felicidad no duro mucho tiempo, pues en visitas que realizamos años tras años en los lugares donde se encontraba la especie, iba disminuyendo la cantidad de individuos hasta que en el 1992 sólo pudimos encontrar un ejemplar juvenil y desde entonces no hemos encontrado ejemplar alguno.

Aunque llevamos once (11) años sin volver a ver nuestro sapo concho, no hemos dejado de llevar conferencias sobre la vida natural del Sapo Concho Puertorriqueño a la población del noroeste de Puerto Rico. Hemos llevado conferencias a la UPR- de Aguadilla, la Universidad Interamericana de Aguadilla, Escuelas Públicas de Camuy, grupos de niños de la Iglesia Carismática de Quebradillas, Escuelas Superiores de Quebradillas, Asamblea Municipal de Quebradillas, Universidad Metropolitana, en fin hemos educado a cientos de puertorriqueños sobre la importancia de conservar y proteger los hábitat donde el Sapo Concho se encuentra.

Solo me restan tres años para retirarme como maestro de ciencia y desearía, como desean mis estudiantes y mis compañeros maestros, que nuestro sapo concho no desaparezca para siempre de nuestros hábitat naturales, que traten de que nuevamente se pueda oír el canto de tan maravilloso organismo en nuestro pueblo.

De nuestra población han surgido millones de renacuajos y de ellos cientos de adultos que han sido llevados a numerosos zoológicos a través del mundo. Han viajado mucho, ya es hora que vuelvan a Quebradillas, a su hábitat natural, a la casa a la que pertenecen. Se que todos unidos podemos contribuir a que Quebradillas vuelva a tener la población que dio origen a que hoy estemos aquí reunidos.

http://www.cbsg.org/cbsg/workshopreports/23/prtoad.final.pdf

 
Natural History of the Crested Toad in Quebradillas
October 27, 2003
By Ernesto Estremera

The Natural History of the Crested Toad in Quebradillas begins in 1974 when the species was discovered at the Cocos neighborhood of our municipality. This species had not been found in Puerto Rico since 1966 when Dr. Julio Garcia Diaz finds it at the Cotto neighborhood in the municipality of Isabela.

As soon as it was discovered in Quebradillas (1974), I dedicated myself with my students and specialists in the study of amphibians to visit places where the species was discovered. Dozens of specimens found were taken to different study centers such as the University of Mayaguez, the Mayaguez Zoo, Cayey and the Experimental Station at Isabela.

The news of this discovery brought many scientists to Quebradillas including Mr. Bob Johnson, whose interest was to take the species to Canada (Toronto Zoo) to reproduce them on their facilities and then to introduce them to their natural habitat again.

All my students and fellow teachers were quite happy because our Crested Toad would soon increase its population in our town and we could study the species in its natural state. The happiness did not last long, as our year after year visits at the places where the species was located, the number of individuals was decreasing until 1992 when we were able to find only one juvenile and since then we have not found any other individual.

Although eleven (11) years have passed without seeing our Crested Toad again, we have not stopped providing lectures about the natural life of the Puerto Rican Crested Toad to the people of northwestern Puerto Rico. We have provided conferences at the Aguadilla campus of the University of Puerto Rico, the Aguadilla campus of the Inter American University, public schools at Camuy, groups of children at the Quebradillas Charismatic Church, high schools at Quebradillas, the Quebradillas Municipal Assembly, the Metropolitan University, hence we have educated hundreds Puerto Ricans about the importance of preserving and protecting the habitat where the Crested Toad is located.

In just three years I will retire as a science teacher and would wish, as well as my students and fellow teachers, that our Crested Toad would not disappear forever from our natural habitats, to strive that we could once again hear the song of such a marvelous organism in our town.

Millions of tadpoles had emerged from our population and from them hundreds of adults who have been brought to many zoos throughout the world. They have traveled a lot, it's now time they return to Quebradillas, their natural habitat, to the home to which they belong. I know that together we can all contribute so that Quebradillas would again have the population that gave rise for us to be gathered here today.